La ONG Transparencia Venezuela advirtió que la reciente entrega de Alex Saab a Estados Unidos formaría parte de una estrategia del oficialismo para desligarse políticamente de uno de los mayores escándalos de corrupción vinculados al poder en Venezuela.
Según la organización, el chavismo estaría intentando “lavarse las manos” frente a las investigaciones internacionales sobre redes de corrupción, sobornos y desfalco de recursos públicos, utilizando a Saab como una figura de sacrificio para contener las presiones judiciales y políticas sobre altos dirigentes del régimen. Las declaraciones surgen luego de que sectores oficialistas comenzaran a desconocer incluso la nacionalidad venezolana del empresario y calificaran como fraudulenta la obtención de su documentación.
Transparencia Venezuela sostuvo que el caso Saab no puede reducirse a responsabilidades individuales, al considerar que las operaciones financieras investigadas en Estados Unidos habrían involucrado estructuras estatales completas, contratos públicos y mecanismos institucionales de protección política. La ONG ha documentado durante años presuntas irregularidades relacionadas con el programa CLAP, importaciones sobrevaloradas y redes internacionales de lavado de dinero asociadas al empresario.
La advertencia ocurre en medio del nuevo proceso judicial que enfrenta Saab en una corte federal de Miami, donde fue acusado nuevamente de lavado de dinero, conspiración financiera y ocultamiento de fondos vinculados a contratos gubernamentales venezolanos.
Analistas consideran que el distanciamiento acelerado del chavismo respecto a Saab refleja el temor a posibles revelaciones judiciales en Estados Unidos que comprometan a figuras clave del aparato político y económico venezolano. Mientras tanto, organizaciones anticorrupción insisten en que la verdadera rendición de cuentas debe alcanzar a toda la red de funcionarios y empresarios involucrados en las tramas investigadas.