El temor a posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está alterando la vida cotidiana en Doral, una ciudad del sur de Florida con una importante población venezolana. Residentes aseguran que han reducido sus salidas y que algunas calles habitualmente congestionadas presentan una circulación inusualmente baja.
El impacto también comienza a sentirse en los comercios. Una trabajadora de un establecimiento de telefonía relató que el negocio podía recibir hasta 30 clientes durante una tarde, pero el jueves únicamente atendió a tres personas. Residentes atribuyen esta caída al temor de encontrarse con agentes migratorios y aseguran que algunos vecinos están aplazando compras o regresando más temprano a sus viviendas.
Uno de los casos que ha generado preocupación es el de Daniel Velázquez, un joven venezolano con una solicitud de asilo pendiente, quien fue detenido cuando se dirigía a su trabajo. Según su familia, los agentes llegaron hasta él después de verificar la matrícula del vehículo que conducía. Univision también documentó otros casos recientes de venezolanos detenidos en Doral mientras tenían procesos migratorios pendientes.
ICE no ha confirmado que exista una operación masiva específicamente en Doral ni ha divulgado un balance oficial de detenidos en la ciudad. Sin embargo, medios locales sí han verificado la presencia de agentes federales en sectores como la avenida 107 y la calle 58 del noroeste, donde residentes reportan actividad migratoria en las últimas semanas.
La preocupación trasciende a Doral. Organizaciones de venezolanos en el sur de Florida han pedido al Congreso mayor supervisión sobre las detenciones y han advertido sobre casos de personas con solicitudes de asilo pendientes e incluso permisos de trabajo vigentes que han terminado bajo custodia migratoria. Según un informe citado por El País, hasta julio había 65.765 personas bajo custodia de ICE, más del 70 % sin antecedentes criminales.
La situación mantiene en alerta a una comunidad que, además del temor a una eventual deportación, comienza a experimentar las consecuencias económicas y sociales de la incertidumbre migratoria.