Los venezolanos que permanecen en Estados Unidos enfrentan un escenario de mayor presión migratoria, marcado por el adelanto de audiencias, la revisión de expedientes y el riesgo de deportación incluso hacia terceros países, advirtió Niurka Meléndez, cofundadora y directora de Ayuda a Venezolanos e Inmigrantes (VIA).
Meléndez explicó que las deportaciones a terceros países pueden producirse mediante acuerdos entre Estados cuando no es posible ejecutar directamente la expulsión al país de origen. La representante de VIA expresó preocupación por casos en los que los migrantes no habrían sido informados oportunamente sobre el país de destino ni habrían podido argumentar que ese territorio tampoco ofrece condiciones de seguridad para ellos. Hasta ahora no existe una cifra oficial actualizada sobre el número de migrantes enviados por EE.UU. a terceros países.
Uno de los principales cambios señalados es el adelanto de audiencias migratorias. Según Meléndez, algunos venezolanos que tenían citas previstas incluso para 2029 están viendo sus procesos reactivados y deben actualizar expedientes que permanecían prácticamente paralizados. Los casos con documentación insuficiente o considerados sin fundamento pueden quedar expuestos a decisiones de deportación.
La situación se produce en un sistema que, según Meléndez, acumula alrededor de tres millones de casos de asilo pendientes. La activista recordó además que los venezolanos no cuentan con un reconocimiento colectivo como refugiados en EE.UU.; cada solicitante debe demostrar individualmente que reúne los requisitos legales para obtener protección.
Ante este escenario, VIA recomienda a los venezolanos mantener actualizada toda la documentación migratoria, revisar periódicamente el estado de sus casos y buscar asesoramiento de abogados acreditados u organizaciones especializadas. La advertencia adquiere especial relevancia ante la posibilidad de que procesos que permanecían sin movimiento durante años sean retomados con mucha mayor rapidez.