El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, sostuvieron este jueves una cumbre de alto nivel en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, donde ambos líderes expresaron optimismo sobre el futuro de las relaciones bilaterales y prometieron fortalecer la cooperación estratégica entre las dos mayores economías del mundo.
Durante el encuentro, Trump aseguró que Washington y Pekín tendrán “un fantástico futuro juntos”, destacando que la comunicación directa entre ambos gobiernos ha permitido resolver desacuerdos de manera rápida y efectiva. El mandatario estadounidense afirmó además que mantiene una “relación fantástica” con Xi Jinping, a quien describió como “un gran líder”.
Por su parte, Xi Jinping defendió una relación “constructiva y estable” entre ambas potencias y subrayó que China y Estados Unidos “deben ser socios y no rivales”, en medio de las tensiones internacionales por Taiwán, el comercio global y la guerra en Irán.
La reunión contó con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y del secretario de Defensa, Pete Hegseth, además de importantes empresarios y ejecutivos tecnológicos estadounidenses que buscan impulsar acuerdos en comercio, inteligencia artificial y suministro de minerales estratégicos.
Aunque el tono del encuentro fue cordial y simbólico, la cumbre se desarrolla en un contexto marcado por disputas comerciales, diferencias sobre Taiwán y preocupaciones geopolíticas en Medio Oriente. Analistas consideran que ambas potencias intentan estabilizar la relación y evitar una escalada de tensiones en un escenario internacional cada vez más complejo.