La audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) sobre el caso de Óscar Pérez y las víctimas de El Junquito estuvo marcada por el emotivo testimonio de Ceila Josefina Agostini, madre de Abraham Agostini, quien denunció las violaciones cometidas por el Estado venezolano incluso después de la muerte de los fallecidos en el operativo de enero de 2018.
Ante los jueces del tribunal internacional, Agostini relató el doloroso proceso que enfrentó para reconocer el cuerpo de su hijo, asegurando que los restos presentaban severos daños. Su declaración formó parte de las evidencias y testimonios presentados por los familiares de las víctimas, quienes sostienen que no solo se violó el derecho a la vida durante el procedimiento, sino también los derechos de sus allegados tras los hechos.
Uno de los momentos más impactantes de la audiencia ocurrió cuando la madre denunció que las autoridades impusieron lo que calificó como un «entierro forzado». Según afirmó, la familia no recibió formalmente los restos de Abraham y apenas dispuso de 15 minutos en el cementerio para despedirse, sin posibilidad de realizar un velatorio o ceremonia funeraria adecuada.
Las declaraciones se incorporan al proceso que evalúa la Corte IDH sobre la actuación de los cuerpos de seguridad durante la denominada masacre de El Junquito, un caso que podría derivar en una sentencia histórica contra el Estado venezolano por presuntas ejecuciones extrajudiciales y violaciones de derechos humanos contra las víctimas y sus familiares.