El gobierno de Nicaragua destituyó al diplomático Isidro Antonio Rivera Guadamuz como embajador en Venezuela, apenas semanas después de su nombramiento, en una decisión que profundiza la inestabilidad en la representación diplomática nicaragüense en Caracas.
Rivera Guadamuz había asumido el cargo a finales de febrero de 2026, tras sustituir a la diplomática Valezka López, quien también fue removida luego de permanecer menos de un mes en funciones .
La destitución fue oficializada mediante acuerdo presidencial firmado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, aunque, al igual que en cambios previos, no se ofrecieron explicaciones sobre los motivos de la decisión.
El relevo convierte a Rivera en el tercer jefe de misión removido en corto tiempo en la embajada nicaragüense en Venezuela, evidenciando una rotación inusual en uno de los principales aliados políticos del gobierno de Managua en la región.
Este nuevo movimiento diplomático ocurre en un contexto de cambios y tensiones en el escenario venezolano, lo que ha llevado a ajustes constantes en las representaciones internacionales vinculadas a ese país.
Hasta el momento, no se ha anunciado quién asumirá el cargo ni si el gobierno nicaragüense realizará un nuevo nombramiento en el corto plazo.