A un mes de los devastadores terremotos que golpearon Venezuela, más de 8.000 estructuras de Caracas ya han sido inspeccionadas por especialistas del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) para determinar si pueden seguir siendo ocupadas y detectar daños que representen un peligro para sus habitantes.
De acuerdo con el balance divulgado por el CIV, más del 70 % de las edificaciones revisadas fueron consideradas habitables, mientras que alrededor del 25 % quedó dentro de las categorías de “habitabilidad con precaución” o “no habitable”. Este último dato refleja que una proporción significativa de los inmuebles evaluados requiere restricciones, nuevas revisiones o intervenciones antes de garantizar plenamente su seguridad.
El despliegue técnico ha sido extraordinario. Unos 6.000 profesionales habrían participado voluntariamente y de manera gratuita en las zonas afectadas, según Rafael Argotti, integrante de la Junta Directiva Nacional del Colegio. Las inspecciones buscan no solo identificar fallas estructurales, sino también orientar a comunidades y autoridades sobre las medidas necesarias para reducir riesgos, especialmente ante la persistente actividad sísmica.
Y el trabajo todavía no termina. El CIV prevé alcanzar unas 12.000 inspecciones, mediante una operación conjunta con alcaldías, universidades, bomberos y Protección Civil. Las próximas evaluaciones estarán especialmente concentradas en sectores de alta densidad poblacional y edificaciones antiguas, consideradas potencialmente más vulnerables.
La revisión adquiere especial importancia ante las dimensiones de la catástrofe. El último balance oficial citado eleva a 5.546 los fallecidos, 16.740 los heridos y 17.907 las personas sin vivienda, mientras se reportan 856 edificios afectados y 190 colapsados. Con numerosas réplicas registradas desde el 24 de junio, determinar qué edificios pueden volver a ocuparse se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la siguiente fase de la emergencia: ya no se trata únicamente de reconstruir lo que cayó, sino de saber cuánto de lo que permanece en pie es realmente seguro.