El estado Lara registró 760 interrupciones del servicio eléctrico durante octubre de 2026, con un total acumulado de 3.790 horas sin suministro, según el balance mensual atribuido a la organización ciudadana Activos por la Luz. De confirmarse estas cifras, se trataría del mayor tiempo acumulado de interrupciones registrado en la entidad durante lo que va de año, en un contexto marcado por apagones prolongados que afectan la vida cotidiana de miles de habitantes.
El monitoreo también contabilizó 12 fluctuaciones de voltaje y reportes de 43 sectores, incluidos puntos del municipio Peña, en el vecino estado Yaracuy. Aunque el número de cortes disminuyó ligeramente respecto a septiembre, la duración acumulada aumentó de forma considerable. Los datos representan una reducción del 1,3 % en la cantidad de interrupciones, pero un incremento del 17 % en el tiempo que las comunidades permanecieron sin electricidad.
La comparación interanual refleja un deterioro aún más pronunciado. De acuerdo con el informe atribuido a Activos por la Luz, los cortes aumentaron un 317 % frente a octubre de 2025, mientras que las horas acumuladas sin suministro se dispararon un 557 %. La tendencia también se observa en el balance de los primeros diez meses de 2026, período en el que las interrupciones habrían crecido un 368 % y el tiempo acumulado sin servicio, un 468 % respecto al mismo lapso del año anterior.
Las consecuencias de esta situación van más allá de la falta de iluminación en los hogares. Los apagones prolongados comprometen la conservación de alimentos, dificultan las actividades comerciales y laborales y afectan otros servicios esenciales, como el suministro de agua, que depende de sistemas de bombeo eléctricos. La reducción en el número de cortes no significa una mejora del servicio cuando las comunidades deben soportar períodos cada vez más largos sin energía.