Un informe de la organización no gubernamental SOS Orinoco advierte sobre la creciente presencia de 26 Grupos Armados Organizados (GAO) en el sur de Venezuela y alerta sobre la consolidación de una «gobernanza criminal híbrida» en amplias zonas mineras de los estados Amazonas, Bolívar, Delta Amacuro y el territorio del Esequibo.
Según el estudio, estas organizaciones no solo controlan la extracción ilegal de oro y otros minerales, sino que también ejercen influencia sobre las comunidades, imponiendo normas, administrando territorios y desempeñando funciones que normalmente corresponden al Estado.
El informe señala que los grupos armados tienen presencia en 20 de los 21 municipios analizados al sur del río Orinoco, lo que equivale al 95 % del territorio estudiado. Entre las organizaciones con mayor expansión figuran el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y distintas facciones y disidencias de las FARC, que operan en 16 municipios, según la investigación.
Además del ELN y las FARC, el documento identifica la actuación de otras estructuras criminales, entre ellas el Tren de Guayana, organizaciones conocidas como 3R, sindicatos mineros, garimpeiros brasileños, piratas de río y otras bandas locales vinculadas al control de la minería ilegal y de actividades ilícitas.
SOS Orinoco sostiene que esta expansión representa uno de los mayores desafíos para la seguridad, la protección ambiental y los derechos de las comunidades indígenas en el sur del país, al advertir que el control territorial ejercido por estas organizaciones continúa fortaleciéndose en una de las regiones con mayor riqueza mineral de Venezuela.