España enfrenta una de las situaciones más graves de la actual temporada de incendios. El avance de enormes frentes de fuego, favorecido por las temperaturas extremas, la sequedad del terreno y fuertes rachas de viento, mantiene en máxima alerta a diferentes regiones del país, con especial preocupación en Madrid y Ávila, donde el Gobierno ha declarado la emergencia de interés nacional.
Las dimensiones de la crisis son contundentes. Según los últimos datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica, 114.796 hectáreas han sido alcanzadas por las llamas desde comienzos de 2026, frente a poco más de 24.000 para estas mismas fechas del año pasado. Solo durante julio se han contabilizado 17 grandes incendios, aproximadamente el doble de lo habitual para este periodo.
Uno de los escenarios más preocupantes se encuentra en la Comunidad de Madrid, donde varios frentes se han unido y amenazan nuevas localidades, obligando a ordenar evacuaciones mediante mensajes Es-Alert. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, calificó la situación como el “peor incendio de la historia” de la Comunidad de Madrid. En Ávila también continúan los desalojos ante el avance de las llamas y la dificultad para controlar determinados frentes.
En Guadalajara, el gigantesco incendio iniciado en La Mierla ha superado ya las 30.000 hectáreas —los últimos balances lo sitúan en torno a 35.000—, aunque algunos sectores comienzan a estabilizarse y habitantes de varias localidades han podido regresar a sus viviendas. El fuego se ha convertido en uno de los mayores registrados este verano en España.
La crisis ha obligado además a España a pedir ayuda internacional. La Unión Europea movilizó cuatro aviones contraincendios desde Grecia e Italia, mientras miles de bomberos forestales, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, Protección Civil y servicios autonómicos trabajan contra unos incendios que en determinadas zonas han superado temporalmente la capacidad ordinaria de extinción.
El escenario sigue siendo extremadamente cambiante. Al menos 23 carreteras secundarias permanecían afectadas o cortadas este viernes, mientras continúan evacuaciones y confinamientos. Las autoridades piden mantener activadas las alertas Es-Alert, evitar cualquier desplazamiento hacia las zonas incendiadas y seguir estrictamente las instrucciones de los servicios de emergencia.


