El gobierno de Estados Unidos anunció una ofensiva nacional contra la organización criminal venezolana Tren de Aragua, que dejó más de 25 personas acusadas en distintos estados del país por delitos relacionados con tráfico de armas, narcóticos, crimen organizado y violencia transnacional.
El operativo fue confirmado por el Departamento de Justicia estadounidense como parte de las acciones del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional y el Joint Task Force Vulcan, estructura federal creada originalmente para combatir a la MS-13 y posteriormente ampliada para enfrentar al Tren de Aragua.
Las autoridades federales informaron que durante las redadas fueron incautadas más de 80 armas de fuego, miles de cartuchos de munición y aproximadamente 18 kilogramos de drogas, entre ellas fentanilo, cocaína, metanfetamina, ketamina, MDMA y “tusi”. Además, se decomisaron más de 100 mil dólares en efectivo.
El director del FBI, Kash Patel, calificó a los detenidos como “terroristas” que sembraban violencia y caos en distintas ciudades estadounidenses. “Esta es una operación masiva e impactante”, afirmó el funcionario al anunciar los resultados del operativo.
Según el reporte oficial, las acusaciones fueron presentadas en tribunales federales de Colorado, Florida, Tennessee, Indiana y Washington, donde las investigaciones detectaron redes dedicadas al tráfico de armas, narcóticos y lavado de dinero.
Entre los acusados aparece el venezolano Maikel Jesús Albornoz-Jiménez, residente en Nashville, Tennessee, señalado por presunto tráfico de armas y drogas. Las autoridades divulgaron además una fotografía donde aparece utilizando un uniforme similar al de las extintas FAES venezolanas, cuerpo policial acusado internacionalmente de ejecuciones extrajudiciales y abusos de derechos humanos.
El Departamento de Justicia aseguró que desde enero de 2025 han sido procesados más de 260 presuntos miembros o colaboradores del Tren de Aragua en territorio estadounidense.
La organización criminal, originaria del estado Aragua en Venezuela, ha sido vinculada en varios países con secuestros, homicidios, trata de personas, extorsión, narcotráfico y tráfico de armas. En 2025, Washington la designó oficialmente como organización terrorista extranjera.
Las autoridades estadounidenses aseguraron que las investigaciones continúan abiertas y advirtieron que nuevas capturas podrían producirse en las próximas semanas.