La justicia de Florida reactiva el caso que conmocionó las relaciones entre Washington y La Habana en 1996. Una jueza de Miami firmó una orden estatal de arresto contra el expresidente cubano Raúl Castro por el presunto delito de conspiración para cometer asesinato en primer grado, en relación con el derribo de dos avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate. La orden, anunciada el 19 de octubre, fue obtenida tras una investigación de las autoridades estatales y establece que Castro deberá ser detenido sin derecho a fianza si queda bajo su jurisdicción.
Los hechos se remontan al 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de Cuba derribaron dos aeronaves civiles sobre aguas internacionales, causando la muerte de Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. Según la investigación estadounidense, agentes de inteligencia cubanos infiltrados en Florida habrían recopilado y transmitido a La Habana información sobre los planes de vuelo de la organización. Los investigadores sostienen que parte de la presunta conspiración se desarrolló en los condados de Miami-Dade y Monroe.
La nueva orden estatal se suma a la acusación federal presentada en mayo de 2026, que incluye cargos relacionados con el asesinato de ciudadanos estadounidenses y la destrucción de aeronaves. El fiscal general de Florida, James Uthmeier, defendió la decisión como un paso para exigir responsabilidades por un caso que permanece abierto casi tres décadas después. Aunque la orden supone un nuevo frente judicial para el exmandatario cubano, su eventual comparecencia ante un tribunal estadounidense dependerá de que pueda ser detenido. Castro mantiene la presunción de inocencia y las acusaciones deberán probarse ante la justicia.