El exvicepresidente y exministro de Petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami, rechazó renunciar a su nacionalidad venezolana y aseguró que no ha solicitado ser extraditado, durante una audiencia celebrada el miércoles 21 de octubre en el juicio por la trama de corrupción conocida como PDVSA-Cripto. “Quiero dejar constancia de que no voy a renunciar a mi nacionalidad venezolana. No quiero que me extraditen y, si eso llegare a suceder, yo no lo pedí”, manifestó ante el tribunal, según reportes difundidos por el periodista Eligio Rojas y varios medios venezolanos.
El pronunciamiento se produce mientras El Aissami permanece detenido desde abril de 2024 por su presunta vinculación con un esquema de irregularidades en la comercialización de petróleo y el manejo de criptoactivos. Además, reportes periodísticos señalaron que el 13 de octubre la Fiscalía le atribuyó nuevos cargos relacionados con presunta apropiación o distracción de recursos, tráfico ilícito de material estratégico y legitimación de capitales, en hechos que estarían vinculados con la Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Estas acusaciones deberán ser evaluadas en el marco del proceso judicial y no constituyen, por sí mismas, una declaración de culpabilidad.
Las declaraciones de El Aissami también se producen en medio de versiones sobre posibles traslados de personas investigadas en Venezuela a Estados Unidos, luego de la entrega del empresario colombiano Álvaro Pulido a las autoridades estadounidenses. Sin embargo, hasta el momento no hay confirmación pública de una decisión de extraditar o trasladar a El Aissami a ese país.