Una nueva ola de excarcelaciones se produjo este viernes en Venezuela, apenas dos días después de la culminación de la primera ronda de conversaciones entre representantes del Gobierno y la oposición, en un proceso impulsado con respaldo de Estados Unidos.
El Gobierno venezolano anunció que 131 personas privadas de libertad recibieron medidas alternativas a la prisión, como parte del denominado Programa para la Paz y la Convivencia Democrática. Sin embargo, el alcance exacto de esa cifra todavía está en proceso de verificación: Foro Penal confirmó 64 excarcelaciones de presos políticos hasta las 7:30 de la noche del viernes y advirtió que el proceso continuaba.
La propia organización, que mantenía un registro de 391 presos políticos al 10 de agosto, pidió esperar a que cada caso sea comprobado antes de establecer un balance definitivo.
Rostros emblemáticos recuperan la libertad
Entre las liberaciones destaca el caso de Emirlendris Benítez, detenida en 2018 y condenada por su presunta vinculación con el llamado Caso Dron. Organizaciones de derechos humanos habían denunciado que fue sometida a torturas durante su encarcelamiento y que sufrió graves secuelas físicas. Tras casi ocho años privada de libertad, salió del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) en silla de ruedas y se reencontró con su familia.
También fueron reportadas las excarcelaciones de Juan Carlos Marrufo, condenado a 30 años de prisión, y de su esposa, María Auxiliadora Delgado, ambos vinculados al mismo expediente. Asimismo, se conocieron salidas de personas procesadas por la denominada Operación Gedeón, entre ellas la sargento Samaira Romero y Maryfrancis Marcano.
Otro grupo de liberados corresponde al llamado Caso Plaza Venezuela, expediente en el que fueron detenidas numerosas personas por su supuesta vinculación con la colocación de un explosivo que finalmente no detonó.
El Gobierno habla de 131, pero Foro Penal pide verificar
La diferencia entre las cifras anunciadas adquiere especial relevancia. El Ejecutivo sostiene que 131 detenidos fueron beneficiados con medidas alternativas, acordadas por los tribunales a solicitud del Ministerio Público después de una evaluación realizada dentro del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática.
Foro Penal, por su parte, ha optado por contabilizar únicamente los casos que logra comprobar directamente. A las 7:30 p. m. del viernes había confirmado 64 presos políticos excarcelados, mientras que horas antes había reportado 29. La organización continuó actualizando los nombres durante la noche.
Por ello, 131 no debe presentarse todavía como la cifra definitiva de presos políticos liberados.
Un gesto tras la primera ronda de diálogo
Las excarcelaciones se producen en un momento políticamente significativo. La primera ronda de conversaciones entre el Gobierno y un sector de la oposición concluyó esta semana con acuerdos sobre asuntos institucionales y una agenda para continuar negociando.
La jefa de la delegación opositora, Dinorah Figuera, celebró las liberaciones, pero advirtió que todavía no representan una solución completa y reclamó la libertad de todos los presos políticos.
Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio calificó las excarcelaciones de “un paso crucial” para la reconciliación de Venezuela y afirmó que, desde el 3 de enero, más de 1.000 venezolanos han recuperado la libertad.
¿Libertad plena?
Uno de los aspectos que genera mayor cautela es que las medidas anunciadas no necesariamente equivalen a libertad plena. En varios casos, los excarcelados quedan sujetos a restricciones judiciales, por lo que organizaciones de derechos humanos insisten en que el proceso debe culminar con el cierre de las causas y el levantamiento de todas las medidas restrictivas.
El desafío ahora será determinar cuántas de las 131 medidas anunciadas corresponden realmente a presos políticos, cuántos han recuperado libertad plena y cuántos permanecen sometidos a restricciones.
Para Foro Penal, el verdadero punto de inflexión llegará cuando ningún preso por razones políticas permanezca tras las rejas. La organización mantiene abierto el proceso de verificación y ha difundido progresivamente los nombres de quienes han sido efectivamente excarcelados.