España pasó en cuestión de horas del calor extremo a un escenario de fuertes tormentas, lluvias torrenciales y rachas de viento que afectaron a buena parte del territorio. La entrada de una vaguada atlántica, que evolucionó hacia una DANA, provocó una jornada de intensa inestabilidad meteorológica, con especial incidencia en la Comunitat Valenciana y Castilla y León.
Uno de los episodios más intensos se registró en Castellón, donde el municipio de Bejís acumuló 186,2 litros por metro cuadrado entre las 15:00 y las 17:30 horas del sábado. De esa cantidad, 122,8 litros cayeron en apenas una hora, mientras que las rachas de viento alcanzaron los 101 km/h.
La tormenta también descargó con fuerza en Torás, donde se acumularon 142 litros por metro cuadrado, mientras que otros puntos de Valencia registraron cantidades significativas. En Vallés, además, el viento llegó a 117 km/h.
Seis personas rescatadas en Bejís
La intensidad de las precipitaciones provocó desprendimientos y crecidas de barrancos.
Los Bomberos del Parque Alto Palancia tuvieron que intervenir para rescatar a seis personas que habían quedado atrapadas dentro de una furgoneta, después de que un desprendimiento bloqueara el camino por el que circulaban.
Los ocupantes fueron auxiliados y, según los servicios de emergencia, se encontraban en buen estado y no presentaban lesiones graves.
La tormenta también provocó caída de árboles, daños en infraestructuras y otros incidentes en diferentes municipios de la provincia.
Dos fallecidos en Castilla y León
El temporal tuvo consecuencias más graves en Ponferrada, León, donde una riada provocada por las intensas precipitaciones causó la muerte de dos mujeres, de 60 y 80 años, después de que el agua y el barro inundaran una bodega.
En el mismo episodio resultaron heridos dos menores, mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona afectada.
Tormentas, granizo y fuertes vientos
La inestabilidad se extendió por numerosas comunidades autónomas. AEMET había activado avisos meteorológicos en 15 comunidades, con alerta naranja en Aragón, Castilla y León, Cataluña, La Rioja y la Comunitat Valenciana por riesgo de lluvias intensas, granizo y fuertes rachas de viento.
También se registraron episodios de granizo de gran tamaño en diferentes puntos del país y numerosas incidencias relacionadas con árboles, carreteras, inundaciones y desprendimientos.
La situación supone un brusco cambio después de varias semanas de temperaturas extremas, con registros cercanos o superiores a los 40 grados en amplias zonas de España.
Del calor extremo a la inestabilidad
La llegada de aire más fresco está favoreciendo un descenso progresivo de las temperaturas, pero las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas tormentas.
El episodio deja así una doble cara: la llegada de temperaturas más llevaderas tras semanas de calor extremo, pero a cambio de un temporal que ya ha provocado víctimas mortales, rescates y cuantiosos daños materiales.
La recomendación de los servicios de emergencia continúa siendo evitar desplazamientos innecesarios durante las tormentas y extremar la precaución en zonas próximas a barrancos, cauces y áreas susceptibles de sufrir inundaciones repentinas.