Las autoridades de Nueva York ordenaron el cierre de calles, carreteras y puentes al tráfico general ante la llegada de una intensa tormenta de nieve que podría dejar acumulaciones de hasta 70 centímetros en algunas zonas de la ciudad.
La medida fue anunciada por Zohran Mamdani, quien precisó que la restricción aplica para automóviles, camiones, scooters y bicicletas eléctricas, y que solo se permitirán desplazamientos esenciales y urgentes, como servicios de emergencia y atención médica.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, la tormenta estará acompañada por fuertes vientos y condiciones extremas que representan un alto riesgo para la movilidad y la seguridad ciudadana. Como parte del plan de contingencia, las escuelas y colegios permanecerán cerrados este lunes, mientras que la ciudad desplegará recursos adicionales para habilitar refugios y asistir a personas en situación de vulnerabilidad.
La emergencia no se limita a Nueva York. En el estado vecino de Nueva Jersey, la gobernadora Mikie Sherrill declaró el estado de emergencia a partir del mediodía del domingo, lo que permite la liberación inmediata de fondos y el rápido despliegue de recursos estatales para hacer frente a la crisis climática.
Las autoridades de ambos estados exhortaron a la población a permanecer en sus hogares, seguir las recomendaciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios, mientras los equipos de emergencia se preparan para responder a posibles cortes eléctricos, rescates y afectaciones en la infraestructura debido a la tormenta.