La líder opositora venezolana María Corina Machado aseguró que unas elecciones verdaderamente libres en Venezuela no podrían realizarse de inmediato, al establecer que el proceso requeriría al menos nueve meses de preparación técnica.
Durante una entrevista concedida al medio español El Debate, la dirigente explicó que organizar comicios con garantías —incluyendo participación plena, transparencia y observación internacional— tomaría aproximadamente 40 semanas, un plazo que calificó como mínimo necesario para asegurar legitimidad.
Machado reconoció que existe presión para acelerar el proceso, pero advirtió que hacerlo sin condiciones adecuadas podría comprometer la credibilidad de los resultados. “Todos quisiéramos que esto fuera mucho más rápido… pero unas elecciones limpias requieren ese tiempo técnico”, afirmó.
La dirigente también denunció que aún persisten graves obstáculos en el país, como la existencia de cientos de presos políticos y amenazas constantes contra actores de la oposición, factores que —según dijo— deben resolverse como parte del proceso hacia una transición democrática.
Sus declaraciones se producen en medio de una intensa agenda internacional que la ha llevado a reunirse con líderes como Emmanuel Macron, en busca de respaldo para impulsar una salida electoral en Venezuela.
El planteamiento de Machado introduce un elemento clave en el debate sobre el futuro político del país: la tensión entre la urgencia de elecciones y la necesidad de garantías reales, en un escenario donde la comunidad internacional presiona por una transición, pero sin consenso aún sobre los tiempos ni las condiciones.