La mayoría de los colectivos que mantenían la acampada en la Puerta del Sol de Madrid ha comenzado a abandonar la plaza tras más de un mes de movilizaciones en defensa del derecho a la vivienda. La decisión, anunciada por las comisiones organizadoras de la denominada Acampada 26S, marca una nueva etapa para el movimiento, que pretende trasladar sus actividades a los barrios y reforzar la organización social. Así lo informaron medios españoles como EL PAÍS, RTVE y Cadena SER.
La protesta comenzó el pasado 26 de septiembre, después del desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años cuyo caso se convirtió en símbolo de las dificultades de acceso a la vivienda. Durante estas semanas, la acampada reunió a activistas y ciudadanos que reclamaban medidas para frenar los desahucios y afrontar el encarecimiento de los alquileres. La movilización también impulsó el debate político sobre la crisis habitacional, aunque los decretos de vivienda vinculados a estas reivindicaciones no consiguieron el respaldo necesario en el Congreso.
Según los organizadores, la retirada no significa el final de la protesta, sino un cambio de estrategia. Los integrantes del movimiento buscan consolidar el denominado Movimiento 26S, extender su presencia a los barrios y concentrar esfuerzos en la preparación de la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre. La intención es mantener activas las redes de apoyo y continuar defendiendo sus reivindicaciones más allá de la Puerta del Sol.
Sin embargo, la salida no ha sido total ni consensuada entre todos los participantes. Algunos grupos y personas permanecían todavía en la plaza, incluida una asociación de personas sin hogar, mientras avanzaba el desmontaje de las instalaciones. La decisión también se produjo después de que la Delegación del Gobierno comunicara a los interlocutores de la acampada que podía resultar legítimo poner fin a la concentración y les instara a retirar las estructuras. El futuro inmediato de la protesta pasa ahora por su capacidad para mantener la movilización ciudadana sin ocupar de forma permanente el emblemático espacio madrileño.