El comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis L. Donovan, realizó este sábado una visita oficial a Caracas en medio del creciente despliegue militar y diplomático de Washington sobre Venezuela y el Caribe.
La presencia del alto mando militar estadounidense coincidió con un inédito ejercicio de respuesta rápida ejecutado dentro de la sede de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, donde dos aeronaves militares MV-22B Osprey del Cuerpo de Marines aterrizaron en las instalaciones diplomáticas como parte de un simulacro de evacuación y contingencia.
Según confirmó el propio Comando Sur, Donovan sostuvo reuniones con representantes del gobierno venezolano encabezado por Delcy Rodríguez, además de encuentros con personal diplomático y efectivos estadounidenses desplegados en el país.
El operativo militar incluyó el despliegue de tropas, vehículos de emergencia, patrullas y maniobras aéreas sobre Caracas, generando fuerte expectativa entre residentes de la capital y nuevas críticas de sectores políticos que rechazan la creciente presencia militar estadounidense en territorio venezolano.
“El compromiso de Estados Unidos es con una Venezuela libre, segura y próspera”, señaló el Comando Sur en un comunicado difundido tras la visita del general Donovan, reiterando además el respaldo al denominado “plan de tres fases” impulsado por el presidente Donald Trump para la estabilización de Venezuela.
La visita de Donovan representa su segunda misión oficial a Caracas desde febrero, cuando sostuvo reuniones con autoridades venezolanas semanas después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
De acuerdo con reportes de prensa y fuentes militares, las aeronaves utilizadas en el simulacro forman parte del contingente estadounidense desplegado actualmente en el Caribe a bordo del buque anfibio USS Iwo Jima, una de las plataformas navales clave en las recientes operaciones estadounidenses en la región.
El movimiento ocurre en medio del aumento de tensiones geopolíticas en América Latina, tras la acusación formal contra Raúl Castro, el despliegue de portaviones estadounidenses en el Caribe y el fortalecimiento de operaciones militares de Washington en el hemisferio occidental.