Los Reyes fueron recibidos entre banderas de España, aplausos y consignas como “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”. La visita se produce en un contexto de tensión migratoria y sensibilidad diplomática con Marruecos.
Los reyes Felipe VI y Letizia llegaron este martes 13 de octubre a Ceuta en una visita oficial de especial relevancia institucional e histórica. Se trata de la primera visita de Felipe VI a la ciudad autónoma como monarca y del primer viaje de un jefe del Estado español a Ceuta desde 2007, cuando acudieron los entonces reyes Juan Carlos I y Sofía. La presencia de los monarcas busca trasladar el respaldo de la Corona a las instituciones y a los ciudadanos ceutíes.
Miles de personas se concentraron en la Gran Vía y en los alrededores de la Plaza de África para recibir a los Reyes, muchos de ellos portando banderas españolas. Entre los gritos de bienvenida se escucharon consignas como “Un caballa nunca se rinde”, “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende” y “Bienvenidos a casa, Majestades”, en una demostración de apoyo a la pertenencia de la ciudad a España.
Tras saludar a los ciudadanos, Felipe VI y Letizia se dirigieron al Ayuntamiento, donde fueron recibidos por las autoridades locales y mantuvieron encuentros institucionales. La agenda contempla también actividades sociales y una visita al colegio público Vicente Aleixandre, además de un acto ecuménico de recuerdo a las personas fallecidas en el mar durante los sucesos migratorios de finales de julio. Los Reyes pasarán la noche en Ceuta antes de trasladarse a Melilla el miércoles.
La visita tiene lugar después de una grave crisis fronteriza, marcada por la entrada masiva de migrantes desde Marruecos a finales de julio, que elevó la presión sobre los servicios y las instituciones de la ciudad. El viaje también tiene una dimensión diplomática: la última visita real de 2007 provocó un conflicto con Rabat, mientras que el monarca marroquí ha expresado recientemente críticas a lo que considera presiones sobre su país. Aunque el objetivo oficial del desplazamiento es mostrar cercanía y apoyo a la población ceutí, la presencia de Felipe VI y Letizia vuelve a situar en primer plano la soberanía española sobre Ceuta y las relaciones con Marruecos.