El Gobierno de España aprobó este martes en el Consejo de Ministros un real decreto para la regularización extraordinaria de alrededor de 500.000 migrantes que se encuentran en situación irregular en el país, una de las medidas más relevantes en materia migratoria de los últimos años.
La iniciativa permitirá a estas personas acceder a permisos de residencia y trabajo, así como a servicios básicos como la Seguridad Social y la sanidad, con el objetivo de facilitar su integración en el sistema legal y económico español.
Según confirmó la ministra de Inclusión y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, el proceso comenzará a partir del 16 de abril, cuando los interesados podrán iniciar los trámites de forma telemática, mientras que la atención presencial arrancará días después.
El plan establece requisitos como acreditar un tiempo mínimo de residencia en España y carecer de antecedentes penales, y contempla un plazo de solicitudes que se extenderá hasta finales de junio.
El Ejecutivo ha defendido la medida como un “hito” de la legislatura, destacando su impacto social, económico y legal, mientras que sectores de la oposición han cuestionado su alcance y consecuencias.
Con esta decisión, España da un paso significativo hacia la regularización de cientos de miles de personas que ya residen en el país, en medio del debate europeo sobre políticas migratorias y modelos de integración.