El gobierno de Estados Unidos mantuvo a Cuba excluida de la nueva Licencia General 134C emitida por la Office of Foreign Assets Control, una medida que autoriza temporalmente determinadas operaciones relacionadas con petróleo de origen ruso.
La disposición, publicada por la OFAC, extiende hasta el 17 de junio de 2026 ciertas autorizaciones limitadas para transacciones energéticas vinculadas a Rusia. Sin embargo, el documento excluye expresamente a Cuba, así como a Irán, Corea del Norte y territorios ocupados de Ucrania.
La decisión representa un nuevo golpe para La Habana, que enfrenta una severa crisis energética marcada por apagones masivos, escasez de combustible y protestas ciudadanas en distintas regiones de la isla. Analistas consideran que la exclusión limita aún más las posibilidades del régimen cubano de acceder a mecanismos alternativos de suministro energético relacionados con el petróleo ruso.
La Licencia General 134C forma parte del esquema de sanciones y excepciones temporales que Washington mantiene sobre operaciones energéticas internacionales tras la guerra entre Rusia y Ucrania. Aunque permite determinadas actividades vinculadas al transporte y comercialización de crudo ruso, Estados Unidos decidió mantener restricciones más severas sobre países considerados adversarios estratégicos.