Estados Unidos restableció el destacamento de seguridad de su Cuerpo de Marines en la Embajada de Caracas, en una medida que marca un nuevo avance en la normalización de las relaciones diplomáticas entre Washington y Venezuela. La ceremonia contó con la participación del general Eric M. Smith, comandante del Cuerpo de Marines estadounidense, y John Barrett, encargado de Negocios de Estados Unidos en el país. La reactivación fue anunciada oficialmente por la representación diplomática.
La unidad, conocida como Marine Security Guard, tiene la responsabilidad de proteger las instalaciones diplomáticas, al personal estadounidense y la información sensible de la misión. Su regreso restablece un protocolo habitual en las embajadas de Estados Unidos en el mundo, después de que la sede de Caracas permaneciera cerrada durante siete años y reanudara sus operaciones en marzo de 2026. La Embajada no precisó cuántos Marines integran el destacamento ni ofreció detalles sobre su despliegue operativo.
El encargado de Negocios, John Barrett, presentó la medida como un paso para fortalecer los vínculos bilaterales y avanzar en el plan de tres fases promovido por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, que contempla estabilización, recuperación y transición para Venezuela. La presencia del máximo jefe del Cuerpo de Marines en el acto subraya la relevancia institucional de la decisión, aunque la reactivación del destacamento corresponde a una función de seguridad diplomática y no implica, por sí misma, el establecimiento de una base militar ni el anuncio de una nueva operación castrense.