El gobierno de Donald Trump estaría preparando uno de los mayores recortes militares de Estados Unidos dentro de la OTAN en décadas, según reveló este martes el semanario alemán Der Spiegel.
De acuerdo con la publicación —citada posteriormente por Reuters y otros medios internacionales— Washington notificó a aliados europeos sobre un plan para disminuir significativamente el número de bombarderos estratégicos, cazas, buques de guerra y otros recursos militares que pondría a disposición de la alianza atlántica en caso de crisis.
Entre las medidas más sensibles, Estados Unidos reduciría a la mitad sus bombarderos estratégicos disponibles para la OTAN, disminuiría en un tercio el número de aviones de combate y dejaría de aportar submarinos al esquema militar de respuesta rápida de la alianza.
El informe también señala que la Marina estadounidense pondría menos destructores a disposición de la OTAN y limitaría el apoyo con drones y aeronaves de reabastecimiento aéreo, obligando a Europa a asumir mayores responsabilidades operativas y logísticas.
Según Reuters, la información habría sido presentada recientemente en Bruselas por Alexander Velez-Green, enviado del secretario de Defensa Pete Hegseth, durante reuniones privadas con altos funcionarios de países miembros de la alianza.
La posible reducción ocurre en medio de crecientes tensiones entre Washington y varios socios europeos, luego de que Trump criticara reiteradamente el gasto militar de los países de la OTAN y amenazara con retirar tropas estadounidenses de Europa.
Analistas consideran que el movimiento representa un cambio profundo en la estrategia militar estadounidense, cada vez más enfocada en el Indo-Pacífico y en un eventual escenario de confrontación con China.
Hasta ahora, ni el Pentágono ni la Casa Blanca han confirmado oficialmente los detalles completos del plan, aunque funcionarios de la OTAN reconocieron a medios europeos que existe una revisión interna sobre la “dependencia excesiva” de la estructura militar estadounidense.
La discusión sobre el futuro del compromiso militar de EE.UU. con Europa se produce además en un momento especialmente delicado para la seguridad continental, marcado por la guerra en Ucrania, tensiones con Rusia y el aumento de la presión para que los países europeos incrementen sus capacidades de defensa.