“En los próximos días vamos a eliminar las alcabalas policiales en las ciudades y, en su lugar, para garantizar una seguridad integral, se reforzará el mecanismo de patrullaje”, afirmó Rodríguez durante un mensaje dirigido a la nación, en el que presentó un balance de la gestión de su administración a dos meses de los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
La mandataria sostuvo que la seguridad debe garantizarse mediante mecanismos “eficaces, profesionales y respetuosos de los derechos de las personas”. La propuesta plantea sustituir los puntos fijos de control por una presencia policial más dinámica, basada en patrullajes preventivos y viales dentro de las zonas urbanas.
Las alcabalas han sido durante años una presencia habitual en calles, avenidas y carreteras venezolanas, utilizadas para controles de documentación, vehículos y personas. Al mismo tiempo, estos puntos han sido objeto de denuncias ciudadanas por presuntos cobros irregulares, extorsión, abusos de autoridad y controles arbitrarios. La eliminación anunciada supone, por tanto, un cambio relevante en la forma de desplegar los cuerpos de seguridad en las ciudades.
Por ahora, el régimen no ha divulgado un cronograma específico para el retiro de las alcabalas ni ha explicado cómo funcionará exactamente el nuevo esquema de patrullaje, por lo que se espera que en los próximos días se conozcan los lineamientos para los distintos cuerpos policiales. El reto será determinar si el cambio logra mejorar la seguridad y, al mismo tiempo, reducir las denuncias de abusos asociadas a los puntos de control fijos.