Las autoridades venezolanas actualizaron este jueves 9 de julio el balance oficial de la emergencia provocada por los devastadores terremotos del pasado 24 de junio, confirmando un nuevo incremento en el número de víctimas fatales. De acuerdo con el reporte más reciente, la cifra de fallecidos ascendió a 3.889 personas, consolidando esta catástrofe como uno de los desastres naturales más graves registrados en la historia reciente del país.
El informe oficial señala que 16.740 personas permanecen registradas como heridas, mientras que 6.462 ciudadanos fueron rescatados durante las operaciones de búsqueda y salvamento. Asimismo, las autoridades informaron que 86.794 familias han recibido asistencia humanitaria y que 18.907 personas continúan sin vivienda, reflejando el enorme impacto social que dejó el doble movimiento telúrico.
En el ámbito sanitario, los organismos de emergencia indicaron que 28.836 pacientes han sido atendidos en hospitales de campaña, centros asistenciales y puestos médicos instalados en las zonas más afectadas. Las labores de atención continúan enfocadas en brindar asistencia médica, apoyo psicológico y distribución de ayuda humanitaria a miles de damnificados que permanecen en refugios temporales.
Entretanto, la actividad sísmica no ha cesado. Los servicios de monitoreo geológico informaron que ya se contabilizan 1.142 réplicas desde el terremoto principal, manteniendo en alerta a las autoridades y a la población. Mientras avanzan las tareas de recuperación, la magnitud de la tragedia sigue creciendo y evidencia los enormes desafíos que enfrenta Venezuela para atender una emergencia de proporciones históricas.