El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, calificó como “histórica” la jornada de acuerdos energéticos suscritos este miércoles en el Palacio de Miraflores y aseguró que la estrategia impulsada por la Administración de Donald Trump busca convertir la recuperación del sector energético venezolano en un motor de inversión, empleo y crecimiento económico.
“La misión del presidente Trump en Venezuela es traer paz, libertad, oportunidades y prosperidad al pueblo venezolano”, afirmó Wright durante su visita a Caracas. El funcionario sostuvo que los acuerdos firmados representan decenas de miles de millones de dólares en inversiones y que, con el desarrollo de los proyectos, se prevé la creación de “muchos miles de empleos”.
Los convenios involucran a empresas como Chevron, Eni y GE Vernova, entre otras. Chevron anunció una inversión superior a 7.000 millones de dólares durante los próximos cinco años, con el objetivo de más que duplicar su producción en Venezuela hasta unos 600.000 barriles diarios. Eni, por su parte, prevé invertir 1.500 millones de dólares en el proyecto Junín 5 y alcanzar una producción conjunta de unos 400.000 barriles diarios en sus proyectos venezolanos hacia finales de esta década.
Wright destacó que los acuerdos son producto de meses de negociaciones entre equipos estadounidenses y venezolanos para establecer nuevas condiciones que permitan recuperar la inversión energética. También agradeció a las compañías participantes por aportar capital, tecnología y experiencia, mientras insistió en que la cooperación requiere confianza, respeto y conocimiento mutuo.
La jornada se produce en paralelo al polémico acuerdo Caracas-Washington anunciado la semana pasada, relacionado con 17 campos petroleros y unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas, que contempla una inversión potencial de hasta 100.000 millones de dólares. Los nuevos contratos firmados con Chevron, Eni y otras empresas son, sin embargo, acuerdos separados de ese convenio.
El mensaje de Washington es claro: energía, inversión y producción como pilares de la reconstrucción venezolana. El desafío ahora será convertir los anuncios y contratos en producción efectiva, empleos y mejoras concretas para la población.