Durante meses buscó a Víctor Hugo Quero Navas entre cárceles, tribunales y oficinas del Estado.
La respuesta siempre fue el silencio. Hoy se confirma lo que nunca debió ocultarse: Víctor Hugo murió bajo custodia del Estado mientras su madre seguía buscándolo.
Víctor Hugo Quero Navas merece justicia.
Carmen Navas merece respuestas.
Y Venezuela merece recordar.