La mandataria encargada de Venezuela no acudirá al encuentro que se celebrará este 4 y 5 de noviembre en España. Solo 10 de los 22 jefes de Estado y de Gobierno de la comunidad iberoamericana estarán presentes.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, no asistirá a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tendrá lugar en Madrid los días 4 y 5 de noviembre. El país estará representado por el recién designado ministro de Relaciones Exteriores, Oliver Blanco, según confirmó el Gobierno español.
La ausencia de Rodríguez se produce en un encuentro diplomático que busca fortalecer los vínculos políticos y la cooperación entre los países de Iberoamérica. Sin embargo, la cita estará marcada por una participación limitada de mandatarios: apenas 10 de los 22 líderes de la comunidad han confirmado su asistencia al máximo nivel.
Entre las ausencias más destacadas también figuran el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la mandataria de México, Claudia Sheinbaum. Ambos países, al igual que Venezuela, estarán representados por sus respectivos ministros de Exteriores.
Los países cuyos jefes de Estado o de Gobierno acudirán a Madrid son España, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal, República Dominicana y Andorra. Colombia, Ecuador y El Salvador enviarán a sus vicepresidentes, mientras que los demás países estarán representados por sus cancilleres.
La ausencia de Delcy Rodríguez también cobra relevancia por el contexto político y diplomático que atraviesa Venezuela, así como por las restricciones que pesan sobre ella en el ámbito europeo. No obstante, el Gobierno español no presentó una explicación oficial específica sobre su decisión de no viajar.
La cumbre, que se celebrará bajo el lema «Juntos construimos comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo», abordará asuntos relacionados con la cooperación regional, la educación, la inteligencia artificial, la movilidad académica y la protección civil.
La reunión de Madrid será una nueva oportunidad para medir el nivel de coordinación y diálogo entre los países iberoamericanos, en una edición marcada por la ausencia de tres de sus principales figuras políticas..