La excandidata presidencial ecuatoriana Luisa González fue detenida la madrugada de este jueves 22 de octubre en Canuto, provincia de Manabí, durante un operativo de la Fiscalía y la Policía Nacional. La actuación se enmarca en el denominado caso Laberinto, por el que las autoridades ejecutaron órdenes de detención contra tres personas investigadas por presunto lavado de activos. La investigación examina posibles irregularidades en el financiamiento político y los gastos de publicidad de la campaña presidencial de 2023.
Según la Fiscalía, los investigadores buscan esclarecer inconsistencias en los aportes electorales y determinar el origen lícito de los recursos utilizados durante aquella campaña. El caso está relacionado con otra investigación, conocida como Caja Chica, que indaga el supuesto ingreso de dinero desde Venezuela para financiar actividades electorales del correísmo. Sin embargo, las autoridades no han detallado públicamente todos los elementos que vinculan a González con los hechos investigados, y la detención no implica una declaración de culpabilidad.
El expresidente Rafael Correa confirmó la detención y dirigentes de la Revolución Ciudadana denunciaron una presunta persecución política, mientras cuestionaron las condiciones del procedimiento y el acceso a la defensa. La detención ocurre a poco más de un mes de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre, en las que el movimiento correísta está suspendido temporalmente. El caso añade tensión al escenario político ecuatoriano, mientras se espera que avance el proceso judicial y se conozcan formalmente los cargos y las medidas que solicite la Fiscalía.