La presunta excarcelación de João de Gouveia, condenado por la masacre de Plaza Francia de Altamira, ha desatado cuestionamientos en Venezuela. El exfiscal del Ministerio Público Zair Mundaray informó que el hombre habría salido de la cárcel de Yare como parte de los planes de descongestionamiento penitenciario atribuidos al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y a la Asamblea Nacional. Hasta el momento, la información difundida por medios nacionales se apoya en la denuncia de Mundaray, sin que se haya localizado públicamente una resolución judicial que precise los términos de la medida.
De Gouveia fue condenado a 29 años y 11 meses de prisión por el ataque armado perpetrado el 6 de diciembre de 2002 en la Plaza Francia de Altamira, municipio Chacao, durante las protestas contra el Gobierno de Hugo Chávez. El tiroteo causó la muerte de Keyla Guerra, de 17 años; Jaime Giraud, de 53; y Josefina de Inciarte, de 76, además de dejar 25 personas heridas. De acuerdo con los reportes publicados, la condena contemplaba que permaneciera en prisión hasta 2032, por lo que su presunta liberación anticipada plantea interrogantes sobre los criterios aplicados.
La controversia coincide con las demandas de familiares, activistas y organizaciones de derechos humanos que exigen la liberación de todos los presos políticos. Aunque las autoridades venezolanas han anunciado excarcelaciones en el marco de los procesos de diálogo, las organizaciones independientes han advertido que todavía quedan personas detenidas por motivos políticos.