La actividad sísmica volvió a estremecer a Panamá este lunes 12 de octubre, cuando un temblor de magnitud 6,1 sacudió la región occidental de Río Grande. El movimiento fue registrado a las 18:20, hora local, y se sintió en distintas zonas del país, que todavía intenta recuperarse de los daños ocasionados por el potente terremoto del pasado viernes.
De acuerdo con el USGS, el epicentro se localizó a unos 17 kilómetros al oeste de Río Grande, con una profundidad aproximada de 11 kilómetros. Hasta los primeros reportes disponibles no se habían confirmado nuevas víctimas ni daños materiales relacionados con este último temblor, mientras las autoridades mantienen la vigilancia ante la persistencia de la actividad sísmica.
El nuevo movimiento ocurre después de los terremotos del 9 de octubre, cuando dos fuertes sismos, de magnitudes 7,7 y 6,6 según los registros citados por medios internacionales, sacudieron el país y provocaron daños en viviendas, centros educativos, iglesias, puentes y otras infraestructuras. Las autoridades reportaron al menos 27 personas heridas y afectaciones en cientos de edificaciones.
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno del presidente José Raúl Mulino declaró el estado de emergencia para agilizar la asistencia y las labores de recuperación. La sucesión de temblores mantiene en alerta a las comunidades afectadas y a los organismos de protección civil, que llaman a la población a conservar la calma, seguir las instrucciones oficiales y mantenerse informada sobre posibles nuevas réplicas.