China pierde derechos de cobro sobre la nueva producción petrolera de Venezuela, según Chris Wright

Darwyn Rosales

septiembre 2, 2026

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó desde Caracas que China no tendrá derechos de cobro sobre los ingresos generados por la nueva producción petrolera venezolana, en un movimiento vinculado al proceso de reestructuración de la deuda del país. La declaración se produce mientras Washington impulsa una profunda reorganización del sector energético venezolano y amplía la participación de empresas estadounidenses y de otros países.

Wright explicó que Caracas trabaja en una reestructuración de sus obligaciones financieras con China, cuyos préstamos estuvieron históricamente vinculados a mecanismos de pago mediante envíos de petróleo. Las estimaciones sobre la deuda pendiente con Pekín varían, pero Reuters situó el monto en torno a 10.000 millones de dólares, mientras otras estimaciones lo elevan hasta 15.000 millones.

El anuncio representa un importante cambio en el esquema petrolero venezolano, ya que varios campos que anteriormente estaban vinculados a empresas chinas y rusas pasarán a nuevas estructuras de explotación. El acuerdo con North American Blue Energy Partners (NABEP) contempla 17 campos con alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas probadas, mientras Washington tendrá una participación del 35% en la compañía y derechos preferenciales sobre parte de la producción.

Paralelamente, durante la visita de Wright se concretaron acuerdos con Chevron, Eni, GE Vernova y otras compañías. Chevron anunció una inversión superior a 7.000 millones de dólares para elevar su producción venezolana hasta unos 600.000 barriles diarios, mientras Eni prevé invertir 1.500 millones de dólares en el desarrollo de Junín 5. En conjunto, Washington sostiene que los nuevos proyectos permitirán más que duplicar la producción petrolera venezolana en los próximos años.

El giro coloca al petróleo venezolano en el centro de una disputa económica y geopolítica entre Washington y Pekín. Estados Unidos busca garantizar un mayor control sobre los flujos financieros y la nueva producción, mientras Venezuela intenta reestructurar sus compromisos externos y atraer capital para recuperar una industria que actualmente produce alrededor de 1,1-1,2 millones de barriles diarios, muy por debajo de sus niveles históricos.

Deja un comentario

Darwyn Rosales
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.