La organización no gubernamental Monitor Ciudad advirtió que el 87 % de la capacidad termoeléctrica instalada en Venezuela permanece inoperativa, una situación que, según la organización, deja al país sin capacidad suficiente para responder a una eventual caída de la generación hidroeléctrica y agrava la vulnerabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La alerta fue formulada por Jesús Armas, director de la ONG, quien señaló que la recuperación del sistema eléctrico debe desarrollarse con criterios de transparencia, planificación técnica y rendición de cuentas, especialmente tras los daños ocasionados por el doble terremoto y ante las previsiones de un período de menor disponibilidad hídrica asociado al fenómeno de El Niño.
«Del 100 % de la capacidad termoeléctrica instalada, el 87 % está inoperativa. Hoy no tenemos ni el combustible ni la capacidad para mantener estas plantas», afirmó Armas, al advertir que Venezuela ha perdido prácticamente el respaldo que durante años permitió compensar la disminución de generación en las centrales hidroeléctricas.
El especialista explicó que, aunque el fenómeno climático de El Niño podría provocar una reducción en los niveles de los embalses y afectar la generación de energía hidroeléctrica, el principal problema radica en el deterioro acumulado del parque termoeléctrico, que limita la capacidad del país para enfrentar una eventual emergencia energética.
Las declaraciones coinciden con recientes estimaciones de expertos del sector eléctrico, quienes sostienen que la recuperación de la generación termoeléctrica requerirá inversiones multimillonarias y un plan integral de reconstrucción del Sistema Eléctrico Nacional, que incluya la rehabilitación de plantas, redes de transmisión, distribución y el suministro de combustible necesario para garantizar la operación de las unidades generadoras.
Monitor Ciudad reiteró que cualquier proceso de recuperación debe estar acompañado por mecanismos de supervisión independientes y acceso a la información pública, con el fin de asegurar que los recursos destinados al sector eléctrico sean administrados con transparencia y permitan restablecer un servicio confiable para todos los venezolanos.