El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, afirmó que el restablecimiento de las relaciones institucionales con Venezuela no significa que el país pueda acceder de inmediato a nuevos préstamos, al advertir que aún deben cumplirse varios requisitos financieros y técnicos antes de reactivar el financiamiento.
Las declaraciones se producen semanas después de que el BID aceptara el nombramiento de Calixto José Ortega Sánchez como nuevo gobernador de Venezuela ante el organismo, una decisión que puso fin a varios años de distanciamiento institucional y permitió reanudar el diálogo formal entre ambas partes. No obstante, Goldfajn aclaró que, en esta primera etapa, la cooperación estará centrada en asistencia técnica, apoyo a la respuesta humanitaria tras los terremotos que afectaron al país y el análisis de la situación macroeconómica venezolana.
El presidente del BID confirmó además que una delegación del organismo realizó recientemente una visita a Caracas como parte del proceso de reactivación de las relaciones. Sin embargo, insistió en que la posibilidad de aprobar nuevas líneas de crédito dependerá de avances en diversos aspectos, entre ellos la normalización financiera y la resolución de obligaciones pendientes con la institución. Venezuela mantiene una deuda cercana a 2.500 millones de dólares con el BID, un factor que continúa siendo uno de los principales obstáculos para acceder a nuevos recursos.
El mensaje del BID deja claro que el restablecimiento de las relaciones representa un primer paso hacia la cooperación, pero no implica una reapertura inmediata del financiamiento internacional. Por ahora, el organismo enfocará sus esfuerzos en el acompañamiento técnico y el fortalecimiento institucional, mientras las conversaciones continúan y se evalúan las condiciones para una eventual normalización financiera.