La Corte Penal Internacional atraviesa una de las mayores crisis institucionales desde su creación. Los Estados miembros decidieron este viernes destituir al fiscal jefe Karim Khan, después de meses de controversia por acusaciones de conducta sexual indebida formuladas por una antigua colaboradora.
La decisión fue adoptada durante una sesión extraordinaria de la Asamblea de los Estados Partes celebrada en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Según fuentes diplomáticas citadas por Reuters, 82 países respaldaron su salida, superando ampliamente el umbral necesario para removerlo del cargo.
Khan, abogado británico de 56 años que asumió la Fiscalía en 2021 para un mandato de nueve años, ha negado haber cometido irregularidades. Su defensa sostiene que el procedimiento utilizado para destituirlo fue ilegal, injusto y no estuvo respaldado por pruebas suficientes. El órgano ejecutivo de supervisión de la CPI había concluido previamente que Khan mantuvo una relación sexual inapropiada con una funcionaria de menor rango y recomendó su destitución.
La salida de Khan tiene especial repercusión internacional porque durante su gestión la Fiscalía impulsó algunas de las investigaciones más sensibles de la CPI. Entre ellas figuran los casos relacionados con Ucrania y Gaza, además de otras investigaciones abiertas por presuntos crímenes internacionales.
¿Qué ocurre ahora con las investigaciones de la CPI?
La destitución del fiscal no anula automáticamente las investigaciones, procesos ni órdenes de arresto existentes. Las órdenes emitidas por los jueces de la CPI continúan vigentes y solo las instancias judiciales correspondientes pueden modificarlas o revocarlas. La Corte deberá ahora avanzar hacia la elección de un nuevo fiscal, un proceso que podría prolongarse hasta 2027.
La decisión adquiere todavía mayor relevancia para Venezuela después de que Caracas anunciara este mismo viernes su intención de retirarse del Estatuto de Roma. Son acontecimientos jurídicamente distintos, pero coinciden en un momento especialmente delicado para la institución: en cuestión de horas, la CPI perdió a su máximo fiscal y recibió el anuncio de retirada de uno de los países bajo investigación.