Especialistas en meteorología advirtieron que el fenómeno climático El Niño podría intensificarse significativamente durante el segundo semestre de 2026, alcanzando su punto máximo entre los meses de octubre y diciembre. La proyección se basa en modelos climáticos internacionales y en los análisis de organismos especializados que monitorean la evolución de las temperaturas en el océano Pacífico ecuatorial.
El meteorólogo venezolano Luis Vargas explicó que los indicadores observados desde mayo muestran un calentamiento progresivo de las aguas superficiales del Pacífico, condición que caracteriza el desarrollo de El Niño. Según señaló en declaraciones a Unión Radio, las estimaciones actuales apuntan a que el fenómeno pasará de una intensidad moderada a fuerte durante los próximos meses, con la posibilidad de convertirse en uno de los eventos más relevantes registrados en las últimas décadas.
De acuerdo con los pronósticos, el fortalecimiento de El Niño podría generar alteraciones significativas en los patrones climáticos de distintas regiones del planeta. En Venezuela, los expertos observan comportamientos irregulares en las precipitaciones y variaciones en los patrones de viento, especialmente en la franja norte del país, condiciones que podrían estar asociadas al desarrollo del fenómeno. No obstante, los especialistas aclaran que sus efectos específicos dependerán de la evolución atmosférica durante los próximos meses.
Los meteorólogos comparan el escenario actual con el fenómeno registrado entre 2015 y 2016, considerado uno de los más intensos de los tiempos recientes. Ante esta perspectiva, recomiendan a las autoridades y organismos de gestión de riesgos mantener un monitoreo permanente de las condiciones climáticas, debido a que El Niño suele estar asociado a períodos de sequía en algunas regiones y a alteraciones en los ciclos normales de lluvia en otras partes del continente.