Una nueva controversia rodea al sector energético venezolano tras conocerse versiones según las cuales PDVSA habría informado a aerolíneas y empresas navieras que los pagos en dólares por combustibles suministrados en Venezuela deberán realizarse a cuentas vinculadas al Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
La medida, de confirmarse oficialmente, representaría uno de los cambios más significativos en la administración de los ingresos generados por la estatal petrolera venezolana desde la flexibilización de sanciones y la reestructuración del sector energético impulsada este año.
Fuentes vinculadas a la industria señalan que el esquema abarcaría combustibles estratégicos como el JET A1 utilizado por la aviación comercial, así como combustibles marinos MGO e IFO empleados por embarcaciones internacionales.
El nuevo mecanismo estaría alineado con las licencias emitidas por la OFAC, las cuales establecen que una parte importante de los recursos generados por las operaciones autorizadas de PDVSA debe ser canalizada hacia fondos administrados bajo supervisión estadounidense.
La situación marca un giro sin precedentes en la gestión de los ingresos energéticos venezolanos y refleja el alcance de los acuerdos financieros establecidos tras la reorganización política y económica ocurrida en Venezuela durante 2026.
Hasta el momento, PDVSA no ha emitido un comunicado público confirmando o desmintiendo la existencia de una circular general dirigida a aerolíneas y navieras con fecha 28 de mayo, por lo que la afirmación específica sigue pendiente de verificación documental independiente. Sin embargo, el marco regulatorio vigente sí contempla que determinados pagos relacionados con hidrocarburos venezolanos sean dirigidos a cuentas controladas por el Tesoro estadounidense.