El gobierno de Pedro Sánchez pondrá fin el próximo 12 de junio a la autorización de residencia por razones humanitarias para ciudadanos venezolanos, una medida que durante ocho años permitió la regularización de más de 240.000 migrantes en España.
La decisión coincide con la entrada en vigor del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, que obliga a los países de la Unión Europea a reorganizar sus sistemas de protección internacional y limitar mecanismos excepcionales de regularización.
La llamada “vía exprés” fue creada en 2018 como respuesta a la crisis política y económica de Venezuela y permitió conceder permisos de residencia y trabajo de forma casi automática a miles de venezolanos cuya solicitud de asilo era rechazada. Solo en 2025, España otorgó cerca de 50.000 autorizaciones bajo este esquema.
Aunque el Ministerio del Interior español asegura que la protección humanitaria no desaparece, sino que será reorganizada bajo las nuevas normas europeas, la medida representa el cierre de una de las principales puertas de regularización para la diáspora venezolana. A partir del 12 de junio ya no se concederán ni renovarán estos permisos especiales.
Actualmente, cerca de 700.000 venezolanos residen en España, una cifra que casi triplica la registrada en 2018, mientras más de 250.000 ya obtuvieron la nacionalidad española.