El gendarme argentino Nahuel Gallo rompió el silencio y relató por primera vez el calvario que vivió durante los 448 días que permaneció detenido en Venezuela, asegurando que llegó a pensar en quitarse la vida en medio del aislamiento, los golpes y la incertidumbre.
En una entrevista concedida al canal argentino TN, Gallo describió el encierro como una experiencia límite marcada por la tortura psicológica y el miedo constante. “Estar 24×7 en la celda… uno piensa muchas cosas. Sí, pensé en quitarme la vida”, confesó.
El militar argentino fue detenido en diciembre de 2024 cuando ingresaba a Venezuela desde Colombia para visitar a su esposa e hijo. Según su testimonio, agentes de la DGCIM lo identificaron como gendarme argentino y desde ese momento comenzaron los maltratos físicos y psicológicos.
“Me esposaron las manos y los pies. Los golpes que te pegan por ser gendarme o por ser argentino… uno piensa muchas cosas”, relató el ex detenido, quien permaneció incomunicado durante más de un año sin contacto con su familia ni asistencia legal.
Gallo señaló que el momento más duro de su cautiverio ocurrió en diciembre de 2024, cuando perdió completamente la noción sobre el destino de su esposa María Alexandra y de su pequeño hijo. “No saber qué iba a pasar conmigo ni con ellos fue lo peor”, expresó.
El argentino permaneció recluido en la cárcel Rodeo I, centro penitenciario señalado reiteradamente por organizaciones de derechos humanos debido a denuncias de tortura y reclusión de presos políticos extranjeros.
Su liberación ocurrió en marzo de 2026, después de casi 15 meses detenido, en medio de negociaciones humanitarias y fuertes tensiones diplomáticas entre Argentina y Venezuela.