Delcy Rodríguez hizo un llamado a la inversión extranjera durante su participación en un foro internacional celebrado en Miami, en un momento marcado por profundos cambios políticos y una acelerada apertura del sector energético del país.
Rodríguez intervino por videoconferencia ante empresarios y actores financieros, destacando las oportunidades que ofrece Venezuela tras una serie de reformas orientadas a reactivar la economía y atraer capital internacional.
Giro tras la crisis política
El foro se desarrolló en un contexto excepcional, tras la captura el pasado 3 de enero de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, un hecho que derivó en una transición política aún en desarrollo y que ha reconfigurado el escenario interno del país.
Desde entonces, Rodríguez asumió como presidenta encargada y ha impulsado cambios orientados a estabilizar la economía y redefinir la relación con Estados Unidos.
Apertura del sector petrolero
Durante su intervención, la funcionaria presentó el sector petrolero venezolano como una “oportunidad de primer nivel” para inversionistas internacionales, destacando reformas que permiten mayor participación privada, arbitraje internacional y garantías legales para el capital extranjero.
Estas medidas forman parte de un proceso más amplio de flexibilización económica que busca recuperar la producción energética y reposicionar a Venezuela en los mercados globales.
Nueva etapa en la relación con EE.UU.
El acercamiento entre Caracas y Washington ha marcado un cambio significativo tras años de sanciones y confrontación. Rodríguez aseguró que su gobierno trabaja en ofrecer “seguridad jurídica” a los inversionistas, independientemente de eventuales cambios políticos.
Este nuevo marco de cooperación incluye el levantamiento parcial de restricciones y la reactivación de exportaciones petroleras, en un contexto donde la seguridad energética se ha convertido en un eje clave.
Incertidumbre sobre la transición
A pesar del giro económico, persisten dudas sobre la estabilidad política del país. Sectores de la oposición han advertido que aún no existe claridad sobre el rumbo de la transición ni sobre las garantías democráticas a futuro.
Analistas coinciden en que el éxito de la apertura económica dependerá de la confianza institucional, la transparencia y la evolución del proceso político en curso.