Fiscales federales de los Estados Unidos defendieron este viernes ante un tribunal la decisión de impedir que fondos del Estado venezolano sean utilizados para costear la defensa legal de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, acusados de narcotráfico en cortes estadounidenses tras su captura en Caracas el pasado 3 de enero.
Los fiscales argumentaron que, dado que Washington no reconoce a Maduro como líder legítimo de Venezuela desde hace años, el dinero del Tesoro venezolano no debe destinarse a cubrir sus gastos jurídicos, y calificaron la autorización previa como un “error administrativo” que fue revocada para reforzar las sanciones existentes contra funcionarios del régimen de Caracas.
La defensa de Maduro y Flores había solicitado que se desestimaran las acusaciones, alegando que la revocación de la exención previa violaba su derecho constitucional a la representación legal y que, según la Ley venezolana, el Estado debe asumir esos costos. Sin embargo, los fiscales destacaron que ambos acusados pueden usar recursos privados propios para financiar su defensa, pese a que las sanciones internacionales complican la disponibilidad de esos fondos.
Las autoridades estadounidenses señalaron además que las sanciones buscan eliminar definitivamente a Maduro del poder, y resaltaron que para Washington la jefa de Estado interina de Venezuela es Delcy Rodríguez, no el matrimonio acusado.
El tribunal federal ha programado una audiencia para el próximo 26 de marzo, en la que se decidirá el futuro del financiamiento de la defensa legal de los acusados.