El exdictador venezolano Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo por la justicia estadounidense, pasa sus jornadas en aislamiento en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn tras su captura por tropas de Estados Unidos.
Según reportes periodísticos, el exlíder chavista permanece recluido en una celda de unos seis metros cuadrados desde donde, en medio del silencio nocturno, grita frases como: “¡Yo soy el presidente!” o “¡Díganle a mi país que he sido secuestrado!”.
Bajo un régimen de confinamiento solitario, Maduro convive en el mismo penal que conocidos acusados de narcotráfico y crimen organizado. Solo puede abandonar su celda en contadas ocasiones durante la semana y siempre bajo estrictas medidas de seguridad.
Mientras su equipo legal intenta cuestionar la legalidad de su captura, el juicio federal en Manhattan avanza por cargos de narcoterrorismo y armas de guerra. El dirigente que durante años dominó el poder en Caracas ahora enfrenta su batalla en los tribunales estadounidenses.