Venezuela experimentó en 2025 una contracción histórica en su actividad emprendedora, perdiendo aproximadamente 1,3 millones de emprendedores en un solo año, revela el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Venezuela 2025. El estudio fue presentado el 18 de marzo de 2026 por la Universidad Católica Andrés Bello y el Instituto de Estudios Superiores de Administración, con el apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Mercantil Banco y la consultora EY Venezuela.
De acuerdo con el informe, el número de personas con actividad emprendedora temprana cayó de 2,7 millones en 2024 a cerca de 1,4 millones en 2025, lo que representa una de las contracciones más pronunciadas en años recientes. Si se considera también la caída registrada en 2023, el total de emprendedores que han abandonado el mercado en los últimos dos años asciende a alrededor de 2 millones.
Indicadores clave muestran retroceso
La Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA), que mide el porcentaje de adultos que inician negocios, se redujo de 11,7 % en 2024 a 7,7 % en 2025, el nivel más bajo desde que se tiene registro en el país. Este descenso de 15 puntos porcentuales respecto a 2023 sugiere un agotamiento del modelo de autoempleo que predominaba como estrategia de subsistencia ante la escasez de empleos formales.
Del total de emprendimientos tempranos, el 77,8 % se encuentra en fase naciente (menos de tres meses de operación), un incremento frente al 69 % observado el año anterior. En contraste, apenas el 1,9 % de los negocios logra consolidarse como empresa estable, es decir, con más de 3,5 años de actividad, una cifra prácticamente idéntica a la de 2024. Esta relación de 4 a 1 entre emprendimientos nacientes y establecidos refleja un entorno empresarial frágil y de baja sostenibilidad.
Más emprendimiento por necesidad que por oportunidad
El informe también advierte que el emprendimiento en Venezuela continúa siendo mayoritariamente una estrategia de supervivencia: el 88 % de los emprendedores indica que su motivación principal es “ganarse la vida” debido a la falta de empleos formales. No obstante, aumentó la proporción de quienes buscan generar un impacto diferencial (55 %, frente a 40 % en 2024) y de quienes aspiran a crear riqueza (41,2 %).
Contexto de crisis estructural
Analistas del estudio señalan que la significativa caída del emprendimiento refleja problemas estructurales en la economía venezolana, incluyendo sanciones internacionales, alta inflación, asfixia fiscal, barreras para el acceso al financiamiento y un entorno regulatorio que dificulta la formalización y el crecimiento de los negocios. Esta combinación ha reducido las posibilidades de que los emprendimientos evolucionen más allá de su etapa inicial.
El Informe GEM Venezuela 2025 pone en evidencia la profundidad de la crisis del ecosistema empresarial en el país y plantea la necesidad de políticas públicas y mecanismos de apoyo para revertir la tendencia y fomentar un entorno más favorable para la creación y consolidación de empresas.