La conectividad aérea de Venezuela sufrió un nuevo desplome esta semana luego de que el régimen de Nicolás Maduro revocara las concesiones de vuelo a seis aerolíneas internacionales: Iberia, TAP, Turkish Airlines, Avianca, Latam Colombia y Gol. La medida provocó que el país perdiera casi una cuarta parte de sus operaciones internacionales en apenas siete días.
Según cifras del sector privado citadas por EFE, los vuelos semanales desde y hacia Venezuela pasaron de 105 a solo 79, una caída del 24,7%, que deja al país entre los de peor conectividad aérea del hemisferio.
Una fuente del sector advirtió que Venezuela quedó “sin conexión con Europa”, a la espera de si el régimen también cancelará las licencias de Air Europa y Plus Ultra, que ya suspendieron preventivamente sus rutas ante el contexto de riesgo.
La crisis comenzó tras la advertencia de la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA), que pidió a las aerolíneas extremar precauciones al sobrevolar Venezuela debido al despliegue militar estadounidense en el Caribe. Sin embargo, el conflicto escaló cuando el Ejecutivo venezolano otorgó a las compañías 48 horas para retomar operaciones, bajo amenaza de sanciones.
Al expirar el plazo, el INAC acusó a las aerolíneas de “sumarse al terrorismo de Estado de EE.UU.” y revocó definitivamente sus permisos, profundizando la ya crítica desconexión aérea del país.