Venezuela ha iniciado un proceso de excarcelación de presos políticos y detenidos en el contexto de la crisis política que atraviesa el país, aunque hasta ahora solo se han confirmado liberaciones puntuales y no una lista amplia de beneficiados.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció que el gobierno está liberando a un “número importante” de personas, tanto venezolanos como extranjeros, como parte de lo que describió como un gesto para “buscar la paz” tras un periodo de tensión política. Sin embargo, las cifras oficiales sobre el total de excarcelados aún no han sido precisadas.
Hasta el momento, entre los presos liberados se encuentran figuras de relevancia nacional e internacional. Se han confirmado las liberaciones de cinco ciudadanos españoles, incluidos defensores de derechos humanos y activistas, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y grupos de derechos humanos. Los españoles liberados incluyen a Rocío San Miguel, activista venezolana-española, y otros cuatro nacionales que fueron asistidos por la embajada española para su retorno a España.
Organizaciones de derechos humanos también han verificado la puesta en libertad de opositores venezolanos prominentes, como Biagio Pilieri y Enrique Márquez, quienes habían sido detenidos tras las protestas y la crisis política derivada de las elecciones de 2024.
A pesar de estas liberaciones, familiares de presos y grupos civiles señalan que la mayoría de los detenidos por motivos políticos permanece tras las rejas. Reportes independientes indican que, hasta la fecha, solo un número reducido de liberaciones ha sido verificado, y no existen listas oficiales completas de excarcelados.
Organizaciones como la Plataforma Unitaria Democrática han pedido que las excarcelaciones continúen hasta cubrir a todos los presos políticos, argumentando que la medida debe extenderse más allá de los pocos casos confirmados hasta ahora.
El proceso se desarrolla en un contexto de presión política y diplomática, con reclamos de transparencia por parte de familiares y ONG, que esperan que la liberación de presos políticos se traduzca en un cambio estructural y sostenido en el respeto a los derechos humanos en Venezuela.