La entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder venezolana María Corina Machado también se convirtió en un espacio de encuentro cultural para la diáspora venezolana en Europa, gracias a una iniciativa encabezada por Sergio Contreras, quien coordinó el esfuerzo para llevar comida típica venezolana hasta Noruega y celebrar el histórico reconocimiento.
La idea nació hace un mes, cuando Carolina Márquez planteó la posibilidad de acompañar la ceremonia del Nobel con gastronomía venezolana. Fue Contreras quien impulsó y articuló la propuesta, convencido de que la cultura también es una forma de resistencia y de celebración. “Vamos a comer arepas en Noruega”, fue la consigna que marcó el inicio de una operación logística que involucró a venezolanos en varios países europeos.
Desde Suecia, María Eugenia y Erika Pereira trasladaron la harina de maíz precocida; la Alianza Venezolana Holandesa, junto a Yarmas Peraza, aportó el queso; mientras que la comunidad venezolana en Noruega consiguió un budare eléctrico de gran tamaño. Una habitación de hotel fue transformada en una arepera improvisada para atender a decenas de asistentes.
Iraibelia, Rebeca Rodríguez, Trina, Corina Gatti, Víctor García Sierra y otros voluntarios se sumaron a la preparación, en una jornada marcada por el trabajo en equipo y el compromiso con la identidad venezolana.
Los organizadores destacaron que la iniciativa, fue posible gracias a la voluntad colectiva y al profundo sentido de pertenencia de la diáspora, que encontró en la comida un símbolo de unión y acompañamiento a uno de los momentos más significativos para la lucha democrática venezolana en el escenario internacional.