El Tribunal Supremo de Justicia legítimo de Venezuela aseguró este lunes que en el país no existe un Poder Judicial autónomo, sino un aparato “controlado y utilizado por el régimen narcoterrorista” para perseguir a opositores, dirigentes sindicales, jóvenes, madres y ciudadanos inocentes a través de detenciones arbitrarias, procesos sin garantías y condenas desproporcionadas.
En un comunicado, los magistrados señalaron que jueces, fiscales, defensores públicos y demás funcionarios del sistema judicial actúan como “cooperadores en posibles crímenes de lesa humanidad”, al ejecutar órdenes políticas y participar en la criminalización sistemática de la disidencia.
La instancia exhortó a la comunidad internacional —incluida la Corte Penal Internacional— a actuar frente a lo que califican como un patrón sostenido de violaciones graves de derechos humanos dentro del sistema de justicia venezolano.
El pronunciamiento advierte que la reconstrucción del Estado de Derecho, tras la salida del régimen, requerirá “una profunda depuración, reestructuración y reforma integral del sistema judicial”, con el fin de restablecer la independencia, la legalidad y las garantías constitucionales en el país.

