El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno no negociará ningún acuerdo con Irán que no implique una “rendición incondicional”, al cumplirse la primera semana de la ofensiva militar conjunta entre Washington e Israel contra el país persa.
A través de sus redes sociales, el mandatario estadounidense afirmó que solo después de una capitulación total y la elección de un “líder grande y aceptable” para el pueblo iraní, Estados Unidos y sus aliados estarían dispuestos a colaborar en la reconstrucción de la nación.
Trump también señaló que su administración trabajaría posteriormente para rescatar a Irán del borde de la destrucción y abrir una nueva etapa de estabilidad y crecimiento económico.
“¡Hagamos a Irán grande de nuevo!”, escribió el presidente, en un mensaje que hace eco de su conocido lema político.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente escalada militar en Medio Oriente, tras varios días de ataques contra objetivos estratégicos iraníes que han incrementado la tensión regional y generado preocupación internacional sobre una posible ampliación del conflicto.