Por Sergio Contreras.
Si hay alguien que ha enfrentado durante toda su vida el asedio, la persecución y el castigo feroz de la dictadura, ese es mi hermano @yon_goicoechea.
Él y su familia llevan más de dos décadas soportando la carga brutal de un régimen que ha intentado doblegarlos una y otra vez, sin conseguirlo.
Yon ha sido dos veces injustamente preso, ha sufrido el exilio en dos ocasiones, el acoso permanente, la persecución implacable. Y ahora, como si no bastaran los años de sufrimiento, el régimen, a través del segundo al mando del Cartel de los Soles, Diosdado Cabello, anuncia un nuevo atropello: el inicio de un procedimiento para revocarle la nacionalidad venezolana.
Esa medida no solo es un acto de odio político, es una forma de violencia extrema. Viola la Constitución, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos y la Convención sobre la Apatridia. Es un crimen contra la identidad y la dignidad humana.
Este nuevo delirio del régimen refleja su desesperación. Saben que el final se acerca. Que la verdad los acorrala. Que muchos de los que hoy los acompañan entienden que la única salida es detenerlos, entregarlos y poner fin a una estructura narcoterrorista que ha destruido a Venezuela.
Hoy, como siempre, estoy contigo, hermano. Alzo la voz por ti, por tu familia y por todos los que han pagado el precio de luchar con dignidad.
Si hoy la dictadura intenta robarte la nacionalidad, no podrá hacerlo por mucho tiempo. La historia sabrá agradecer tu coherencia, tu valentía y tu compromiso con la libertad de nuestro país.
Siempre vas a ser venezolano. Nadie podrá arrebatarte lo que Dios y tu propia vida ya sellaron con verdad y sacrificio.
Todo mi apoyo, mi respeto y mi solidaridad, hermano querido.
@yon_goicoechea
